La Educación para el Desarrollo en Andalucía

La EpD en Andalucía se ha ido consolidando como resultado de iniciativas formativas, plataformas y foros casi siempre organizados por las organizaciones no gubernamentales para el desarrollo, con un liderazgo destacado del Grupo de Trabajo de Educación para el Desarrollo de la Coordinadora Andaluza de ONGD y con el respaldo de universidades y otras entidades. La participación en redes y campañas de ámbito nacional e internacional ha aumentado la capacidad operativa de las propias ONGD en Andalucía y las administraciones públicas andaluzas han ido prestando una creciente atención a la EpD.

Para la Coordinadora Andaluza de ONGD la Educación para el Desarrollo es el proceso educativo encaminado a generar conciencia crítica sobre la realidad mundial y a facilitar herramientas para la participación y la transformación social en claves de justicia social, equidad de género, respeto por el medio ambiente y solidaridad.

Referencias normativas de la EpD en Andalucía

Las principales referencias normativas de Andalucía son las siguientres:

Para la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional Para El Desarrollo, la EpD se entiende como “un proceso educativo activo y participativo, basado en conocimientos, actitudes y valores, tendentes a promover una ciudadanía global, solidaria y comprometida en la lucha contra la pobreza, el desarrollo humano sostenible y el fomento de la paz desde la visión crítica de la realidad, la comprensión de las causas generadoras de desigualdades y de la interdependencia de las sociedades”.

Entre los rasgos característicos del Plan Andaluz de Cooperación al Desarrollo, destacan que la educación para el desarrollo se vincula con la cultura de paz a través del Plan Andaluz de Educación para la Cultura de Paz, una iniciativa impulsada por la Consejería de Educación y Ciencia que propone apoyar a los centros educativos en la elaboración y ejecución de proyectos sobre una cultura de paz, para favorecer la convivencia, prevenir la violencia y facilitar el análisis y la reflexión sobre la resolución pacífica de los conflictos.

Otro elemento característico que se resalta en el caso particular de Andalucía, es que “la dimensión del Sur se encuentra en la propia historia de la población andaluza” lo que propicia el aprovechamiento tanto de los procesos compartidos con los países del Sur como del bagaje de la población emigrante retornada. La experiencia del proceso de desarrollo recientemente experimentado en Andalucía sirve de puente de acercamiento hacia los países del Sur por los procesos compartidos con los países en desarrollo y el bagaje de la población emigrante retornada.

Asimismo, la proximidad del Sur, por la cercanía geográfica a otros países, por el patrimonio natural e histórico compartido y la diversidad cultural, “convierten a Andalucía en tierra de encuentro de civilizaciones y en promotora de la paz y la no violencia por su posicionamiento frente a los conflictos vividos”. La presencia del Sur se personaliza en la población inmigrante afincada en Andalucía, su conocimiento de la realidad de sus países de origen, su saber cultural, son elementos que enriquecen las propuestas de EpD y que, además de ser un indicador de la perspectiva intercultural, son una poderosa imagen de nuestro mundo globalizado. Además, la vecindad de los países ribereños del Mediterráneo propicia un intercambio cada vez más intenso al alcance de la mayoría de la población andaluza para descubrir, comprender y tomar conciencia de muchas de las cuestiones claves en EpD.

La Coordinadora Andaluza de ONGD elaboró en 2007 la Fase I de su Estudio sobre la educación para el desarrollo en Andalucía, que analiza el concepto de EpD que se utiliza desde las administraciones públicas, y en 2010 este análisis se completó en su segunda fase con el estudio sobre la EpD desarrollada por las ONGD en Andalucía. En términos generales, ambos estudios concluían que el enfoque que actualmente aplican los agentes andaluces es el denominado enfoque de tercera generación en el que las actuaciones se dirigen a fomentar una toma de conciencia, crítica y solidaria, cuando lo que se demanda es aplicar el enfoque de quinta generación de la EpD que aboga por dar voz a las poblaciones del Sur, fortalecer las redes sociales y ejercer incidencia política, centrando las actuaciones en la transformación personal y colectiva, reclamado por las ONGD de la CAONGD y enunciado y asumido por el POEpD de AACID